2do. Encuentro - Sábado 24 de julio de 2021
Estuvimos
presentes Pancho, Luciano, Fede y Lucho.
- Recuperamos en un rápido recorrido algunos recuerdos importantes del encuentro anterior y charlamos acerca de la importancia de recuperar de ese modo a fin de darle la continuidad y articulación necesaria al taller y también proporcionarle a quiénes por cualquier circunstancia hayan faltado a algún encuentro la posibilidad de estar al tanto de lo que allí se hizo.
- La regla C.A.E. (Confianza - Aceptación y Escucha) fue vuelta a mencionar y explicar; y luego estuvo presente transversalmente en todas las actividades realizadas.
- Caminata. Aumentamos la velocidad de la caminata. La caminata se ve influida por: como sí tuviésemos una soga unida a nuestro pecho desde la que una fuerza nos tira hacia adelante, como sí tuviésemos una soga unida a nuestro ombligo desde la que una fuerza nos tira hacia adelante, como sí tuviésemos una soga unida a nuestra espalda desde la que una fuerza nos tira hacia atrás. En todo momento la fuerza alterna entre ser fuerte, muy fuerte, liviana, leve, nula, cuando es muy fuerte o fuerte luchamos con la fuerza esforzándonos en mantenernos en nuestro lugar y posición en el espacio.
- Un paraguas abierto (imaginario) está en nuestras manos, la tormenta de lluvia y viento es grande; el viento nos da vuelta el paraguas, logramos volverlo a la normalidad, el viento se embolsa en el paraguas en distintas direcciones y nos lleva como un gran paracaídas haciendo que nuestros pies se arrastren el piso para mantenernos firmes, mientras nuestras manos tiran del paraguas.
- Monólogos cortos (en fila) muy picante (ágil y rápido) con tres palabras tiradas por el coordinador. Principio, medio y final como en el primer encuentro, pero ahora se hacen muchos monólogos y muy rápido. Ej.: loro - piel - agua: “¡Loro verde! ¿De qué color será tu piel debajo de esas plumas que la protegen del agua?”. Y ni bien termina el primero, el coordinador tira las tres palabras para el segundo inmediatamente: mar - solcito - cuchicuchi, Ej.:“Mar y solcito ¡Ah! ¡Qué lindo cuchicuchi!”. La búsqueda es que podamos estructurar (si así lo deseamos) monólogos muy cortos, muy seguidos uno de otro, muy rápido.
- Vuelta a la caminata con "Respondo opuestos", comenzando de inmediato con cuatro parejas de opuestos en una sola frase. Por ejemplo: si el coordinador dice: Juan - Arriba - Negro -Sí, el grupo responde: Pedro - Abajo - Blanco - No.
- Ronda TAC - tic: Ritmo binario dónde TAC es el acento ejecutado con el golpe de la punta de uno de los pies en el piso hacia adelante. Se acompasa el ritmo grupal primero y luego en cada TAC por turno cada uno va diciendo una palabra cualquiera, luego una palabra asociada con la última (en asociación libre) y por último una palabra que comience con la última letra de la anterior. Este ejercicio se complejizó con la inclusión de la inicial coincidente con la última letra de la palabra anterior y con el aumento de la velocidad rítmica. Aún quedan muchas opciones de complejización (Sílaba inicial de la siguiente = última sílaba de la anterior; palmas dando un ritmo a la palabra dicha; etc.) (En los casos en los que se debe asociar por letras o sílabas, la asociación será fonética: ej.: calce - seco - para nosotrxs lxs argentinxs “se” y “ce, se pronuncian igual) (Vale siempre en el caso de las sílabas que sean más de una sílaba las coincidentes: ej.: eco puede ser seguida por corazón, pero también por ecología o ecocardiograma o ecografía)
- En parejas uno tira una lista de palabras a su compañero, se dice basta y el compañero le cuenta una historia que debe contener la mayor cantidad de palabras nombradas en la lista.
- Movemos (fluido y rápido) “mano - mano - pie - pie” contando en cada movimiento en voz alta 1 - 1 -1 - 1 y luego en orden sucesivo ascendente hasta 5 - 5 - 5 - 5, para finalizar en 1 contando en orden descendente. Se decidió conscientemente mechar un ejercicio meramente físico (que usualmente se hace al principio) entre los que implican movimiento mental, a modo de respiro, descanso, limpieza y cambio.
- Enfrentados en cada extremo de la sala c/u. dos improvisadores, sentados mirándolos dos que serán público. Los improvisadores se acercan dando acompasadamente un paso por vez. Se elige una emoción que transmitirán sin palabras, ni sonidos (una opción es usar además una palabra o una frase o un sonido). En cada paso la emoción debe crecer, llegando a su grado máximo cuando se encuentran en el centro de la sala. Deben mirarse entre sí primero y luego dirigir su mirada al público sosteniendo la misma expresión que tuvieron al mirarse entre sí.
- Sentados en banco hasta cuatro improvisadores, depositan la emoción elegida en un objeto, la emoción debe ir creciendo a medida que lo van pasando de mano en mano. También se miran entre sí y al público, pero la emoción debe crecer en su comunicación con el objeto.
- Estos dos últimos ejercicios son propios del clown, pero son excelentes para cortar camino, tomar atajos y crecer rápidamente en el dominio de ciertos recursos actorales por parte del improvisador.
Juegos
de improvisación propiamente dichos. (Para público) Siempre habrá juegos que se repiten, pues -
por un lado - el menú de juegos no es infinito y además no basta entrenar un
juego en una única oportunidad, para explorar en él, apropiárselo y producirlo
con excelencia. Y la verdad es que estamos en la etapa de exploración y está
muy bien que así sea.
La Tostadora,
sentados en un banco - los improvisadores - cuando el director de la
improvisación da una palmada, “saltan” de la tostadora (el banco) como las
rodajas de pan que han alcanzado su punto de tostado y se ponen de pie. No
tienen porqué “saltar” todos juntos, si son tres podrán saltar A solo, B solo,
C solo, A y B, A y C, B y C o A, B y C. No vale dudar, quien despega del banco
con la palmada, debe ponerse de pie e improvisar. Quien no despegó del banco con
la palmada no puede decidir luego ponerse de pie e improvisar. El público
aporta una palabra clave que deberá aparecer en todas las escenas, ya sean de
un improvisador, de dos, de tres o de tantos improvisadores como hubiese
sentados en el banco. Cuando están improvisando el director de impro da otra
palmada y las “tostadas” vuelven a la “tostadora” (el o los improvisadores
vuelven a sentarse en el banco), cuando el dire vuelve a palmear, nuevamente
“saltan”. Si se han levantado por segunda vez el o los mismo/s (aunque no sea
una vez consecutiva) deben continuar la escena que habían comenzado o
desarrollado, desde el mismo instante en el que la habían dejado. Las escenas
se completan en tres intervenciones: principio, 2da. entrada y final. El juego
ya se había hecho en el primer encuentro. Los avances fueron notables. “Cebra”
fue la palabra clave.
Uno cuenta y otro hace: Se hace con una dupla de
improvisadores. Se le pide al público que diga un personaje real o imaginario
(preexistente o inventado en el instante); el público dice por ejemplo: “El
elefante Paco”, se pegunta entonces ¿dónde está el elefante Paco? ¿en
qué lugar del mundo?, el público responde “en Londres”, se le pide
al público que precise en qué lugar de Londres está, el público responde “en
el palacio de Buckingham”; por último se le pregunta al público ¿qué
es lo que pasa allí?, el público responde: “el elefante Paco quiere
secuestrar a la reina de Inglaterra”. Tenemos entonces ya sustento para
comenzar a narrar una historia: “El elefante Paco está en Londres, en
el palacio de Buckingham y quiere secuestrar a la reina de Inglaterra”. Se
decide entonces cuál de los dos improvisadores será el que cuenta y cuál será
el que hace. El que cuenta comienza a contar y el que hace comienza a hacer
simultáneamente lo que el que cuenta va relatando, pero no hará solamente lo
que corresponde al protagonista de la historia (en este caso: el elefante Paco)
sino también a todos los personajes que vayan apareciendo en la narración. Cada
vez que el que cuenta diga: “y dijo:”, el que hace podrá no solo
hacer sino también hablar. Cuando el director de la impro dice “cambio”, el que
contaba pasará a hacer y el que hacía pasará a contar. Cuando el director de
impro diga “final”, se hará un stop y se le preguntará al público qué tipo de
final quiere: ¿quieren un final trágico, romántico, de terror, de ciencia
ficción, feliz, con moraleja… etc? Y es entonces en ese momento que el que
estaba contando le da un rápido final a la historia con el modo elegido por el
público. También este juego se había hecho la semana pasada. En esta
oportunidad surgió “El enano Rigoberto está completamente borracho en un bar y
lo quieren echar” corrió bastante más fluido que la semana anterior y
fundamentalmente: fue divertido.
Traducción simultánea: Dos improvisadores y dos
traductores. Los improvisadores hablarán imitando el idioma que elija el
público. Los traductores pasarán al español aquello que los improvisadores
dicen. Se le pregunta al público un título y también se le puede pedir que elija
un estilo. Hoy se eligió novela árabe, por lo tanto el idioma imitado fue el
árabe. Hay una relación muy fuerte entre el improvisador y su traductor, lo que
traduce el traductor influye en el improvisador y lo que hace y el modo en el
que dice el improvisador influye en el traductor. Ocurrió lo mismo que con los
dos anteriores - ya se había hecho - creció notablemente y se aumentó el grado
de soltura creativa de los improvisadores.
Dos hablan, dos
actúan: dos
improvisadores se sitúan a un costado del escenario (neutros en lo que a la
postura corporal refiere) y serán los que hablan, los otros dos improvisadores
lo hacen en el escenario y serán los que actúan. Se le pregunta al público
quiénes son, cuál es la relación entre ellos, dónde están y que pasa allí. Hoy
fueron “dos compañeros de departamento”, “que tienen un cronograma de
actividades pactado” y “discuten porque los dos dicen que hoy le toca cocinar
al otro”. Salió muy bien y divertido.
Congelados, picante (ágil y rápido): Un improvisador entra
al escenario y hace un loop - consiste en moverse de modo libre al son de una
música que “escucha” internamente - luego un stop, que ejecutará cuando otro de
los improvisadores diga “congelado”, y allí el improvisador que dijo congelado entrará
en escena imaginando qué es lo que está haciendo el que quedó en stop y
proponiendo una escena en consecuencia. Por ejemplo: por la posición en la que
quedó cree que está llevando una bolsa muy pesada, entra y le dice: “- Falta poco, falta poco. - ¿Cuánto? No doy
más. - Serán quince cuadras (…)” y sigue la escena, hasta que otro
improvisador dice congelado, los dos improvisadores quedan en stop y el que
dijo congelado luego de dar una vuelta rápida en derredor de ellos y observarlos,
toca en el hombro a uno de los dos, es entonces que el tocado saldrá de escena
y el que entró propondrá al que eligió
que se quedara, otra escena diferente. Observar es un ejercicio de la escucha (escuchar en sentido amplio),
por ejemplo: observo que uno de los dos
tiene un brazo elevado y el puño casi cerrado como si esgrimiera un puñal
(el que llevaba la bolsa en la escena anterior que termina enojándose y amenaza
al otro con pegarle), elijo a ese improvisador para mi escena, toco el hombro
del otro y confío en la primer idea
que me vino a la cabeza: “es un pirata
que quiere atacar al timonel de la nave” y entonces propongo escena
levantando mis dos brazos para frenarlo al tiempo que grito: “- No Capitán
Barba Cheta, el timonel no tiene nada que ver con el intento de motín. Fui yo
el que quería apoderarme de la nave porque usted no nos deja jugar al chinchón
por las noches cuando hay tormenta. (Forcejeo con el capitán) Suelte el puñal
Capitán”. El ejercicio también proporciona un espacio para entrenar la
aceptación, pues mi compañero debe aceptar que ya no es quién cargaba una bolsa
de cemento, que ahora es un pirata, que se llama Barba Cheta, que están en un
barco pirata, que él es el capitán de la nave, que están el mar, que cree que
han organizado un motín en su contra, que cree que el timonel es el líder de la
rebelión, etc. Ejemplo válido de la escucha y de la aceptación, también de la
confianza… confío en que la escena vale, confío en la propuesta de mi
compañero. Salió realmente muy bien, no se “cayó”
en ningún momento ninguna escena, se cantó “congelado” siempre con las escenas
bien arriba, las escenas fueron muy distintas una de otra.
Fue muy, muy divertido.
Dos frases de artistas del arte dramático:
- “Todo cine que se haga cómplice del subdesarrollo no es cine, es sub-cine” Fernando Birri
- “Si este mundo actual que nos toca vivir no cabe en nuestro teatro, entonces nuestro teatro no tiene cabida en este mundo” Bertolt Brecht

Comentarios
Publicar un comentario